Hay vivencias y emociones que no se pueden poner en palabras. Hay contenidos mentales que están en el ámbito de lo sensorial. Y hay sucesos o acontecimientos que las palabras no pueden decir sin herir o retraumatizar a las personas nuevamente.
La fuerza de los recursos expresivos viene de incluir lo visual más allá de lo que una persona pueda contar.
Cuando se utilizan estos recursos no se hace una interpretación sino una exploración conjunta del mundo creado en base a unas preguntas guía que facilitan el proceso.
Existen diferentes recursos para trabajar desde esta perspectiva: representaciones con muñecos (con muñecos tipo playmobil), la caja de arena, expresión a través de los colores, etc.
Expresión a través de los colores
Utilizamos variedad de pinturas (de madera, rotuladores, ceras…). Con breves indicaciones del profesional, la persona va expresando con las pinturas su mundo interno y, en este proceso de construcción, se descubren caminos de solución.


Representaciones con muñecos
Utilizamos figuras de miniatura (muñecos, animales, vegetación, etc.). Con breves indicaciones del profesional, la persona va construyendo una escena con las figuras.
Cuando se ve la escena creada con los muñecos, o los símbolos utilizados, y se reflexiona sobre los mismos en base a preguntas que se van haciendo, se suelen activar emociones y surgen enfoques que hasta entonces no se habían percibido.